Un antirreumático que actúa sobre la base de la enfermedad
La leflunomida pertenece a la familia de los antirreumáticos modificadores de la enfermedad, conocidos por el acrónimo DMARD.
A diferencia de los simples antiinflamatorios, no actúa solo sobre los síntomas: se dirige al mecanismo inmunitario que origina la enfermedad y puede ralentizar la evolución de las lesiones articulares. Su uso principal se centra en la artritis reumatoide.
Un origen industrial y un estatus de profármaco
La leflunomida es una molécula sintética derivada de un anillo isoxazólico. Fue desarrollada por los laboratorios Hoechst, posteriormente convertidos en Aventis, y fue aprobada en 1998.
Se trata de un profármaco: administrado en forma inactiva, se transforma en el organismo en su metabolito activo, la teriflunomida, responsable del efecto terapéutico. Este metabolito tuvo, más adelante, su propia trayectoria: llegó a convertirse en un medicamento independiente utilizado en la esclerosis múltiple.
De la molécula inactiva al metabolito activo
La estructura de la leflunomida se organiza alrededor de un anillo isoxazólico. Tras la absorción, este anillo se abre para liberar la teriflunomida, la forma realmente activa de la molécula.
La leflunomida se produce mediante síntesis química y se administra por vía oral, en forma de comprimidos.
Un mecanismo de acción centrado en la proliferación inmunitaria
El metabolito activo inhibe una enzima clave, la dihidroorotato deshidrogenasa (DHODH), indispensable para la síntesis de novo de las pirimidinas, los componentes básicos del ADN y del ARN.
Al privar a los linfocitos activados de los nucleótidos necesarios para su multiplicación, la leflunomida frena la proliferación de las células inmunitarias responsables de la inflamación articular. El resultado es un efecto inmunomodulador y antiinflamatorio de fondo.
Su muy larga permanencia en el organismo, de varias semanas, se debe a un ciclo de recirculación hepática e intestinal.
Indicaciones y precauciones de uso
La leflunomida está indicada principalmente en la artritis reumatoide activa del adulto y en la artritis psoriásica activa.
Su uso requiere una vigilancia de la función hepática, del recuento sanguíneo y de la presión arterial. Está contraindicada durante el embarazo debido a su efecto teratógeno.
Debido a su larga permanencia en el organismo, puede ser necesario un procedimiento de eliminación acelerada, denominado "wash-out", mediante colestiramina o carbón activado.